Restauran conjunto escultórico de Santiago

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Del 23 de abril al 31 de julio de este año en dos salas del Munavi será presentada la exposición "Santiago. Un caballero con alma de maíz". (Especial)

“Santiago es un personaje vivo y sigue cabalgando en territorio mexicano, sigue saliendo en procesiones religiosas en todo el país”, afirmó Alejandra Cortés, subdirectora técnica del Museo Nacional del Virreinato (Munavi).

Del 23 de abril al 31 de julio de este año en dos salas del Munavi será presentada la exposición “Santiago. Un caballero con alma de maíz”, luego de la restauración del conjunto escultórico del apóstol, que tardó tres años en realizarse.

“La imagen de Santiago en el arte se ha construido a los largo de los siglos por medio de la literatura y su leyenda. Su figura se ha transformado desde los primeros siglos del cristianismo, cuando aparecía como un apóstol portando un libro o pergamino, hasta el Matamoros cargado en procesión por los caminos del México actual”, detalló el Munavi.

La escultura de más de dos metros de alto de Santiago montado en su caballo es de las llamadas figuras ligeras y fue elaborada con caña de maíz en la segunda mitad del siglo XVI, la cual era empleada en procesiones, por lo que tenía que pesar poco pues era cargada en andas.

Xochipilli Rosell Pedraza, restauradora del Munavi, mencionó que Santiago es una de las llamadas figuras ligeras elaboradas con pasta de caña de maíz, empleadas sobre todo para procesiones.

“La elaboración de esculturas ligeras no es tarea sencilla, es difícil”, dijo, pues requieren de un soporte, que puede ser la caña, amate o madera ligera, además de estructura, unión, postizos, refuerzos, preparación y policromía.

Relató que el conjunto escultórico fue elaborado a finales del siglo XVI y alrededor de 1700 le agregaron los llamados postizos, como los ojos de vidrio y los dientes, que alguna vez fueron de humano, en tanto que en el siglo XX fue intervenido con materiales incompatibles que provocaron su deterioro.

La muestra está dividida en cuatro unidades, la primera explica las variantes iconográficas del personaje y la segunda muestra aspectos tecnológicos y radiografías de la escultura, así como descripción de materiales, manufactura y ensamblado.

La tercera presenta la intervención realizada para devolverle aspectos originales y la cuarta conforma una sala que ofrece contenidos y actividades en torno a la vigencia del culto a Santiago.

En la muestra también se exhiben dos óleos en tela del siglo XVIII: Santiago Apóstol, de Juan de Mora, y Santiago Matamoros, anónimo, así como diversas esculturas ligeras del siglo XVI.