REINO UNIDO.- Meghan Markle, esposa del príncipe Harry (Enrique), se dijo “profundamente consternada” después de que medios británicos informaran de una investigación contra su padre por presunta posesión de imágenes de abusos sexuales a menores.
En el texto, tras las informaciones aparecidas el viernes, Meghan Markle -que cortó odo contacto con su padre desde su boda con Harry en 2018- precisa que hace seis años tuvo conocimiento de una carta enviada a la policía británica que contenía “acusaciones preocupantes” contra su padre y que su distanciamiento estuvo motivado por la necesidad de “proteger” a sus dos hijos.
“Estoy profundamente consternada por las noticias que salieron a la luz en las últimas horas, y mis pensamientos están con todos los niños que puedan haber sufrido daños”, afirma la duquesa de Sussex en el comunicado.
Harry, de 42 años e hijo menor del rey Carlos III, y Meghan, de 45, regresaron al Reino Unido en agosto pasado, tras mudarse en 2020 a Estados Unidos, país de la duquesa de Sussex, después de renunciar a sus funciones como miembros activos de la familia real.
La decisión provocó una profunda ruptura con los miembros de la monarquía británica.
Tras su regreso, el matrimonio matriculó a sus hijos -el príncipe Archie, de siete años, y la princesa Lilibet, de cinco- en un colegio británico que, según informaciones, está situado en la zona rural de los Cotswolds, en el suroeste de Inglaterra, cerca de la residencia que habrían elegido para vivir.
El comunicado de Meghan Markle llega después de que los periódicos The Sun y Daily Mail publicaran una información en la que Thomas Markle Jr., hermano de Meghan, afirmaba haber encontrado un conjunto de imágenes pertenecientes a su padre en la que había sido su antigua vivienda en Filipinas y que la policía de este país había abierto una investigación.
“En 2018, se envió una carta a la Policía Metropolitana de Londres y al departamento de Protección de la Familia Real y de Personas Especialmente Protegidas. Posteriormente, esa carta me fue remitida. En ella se formulaban acusaciones preocupantes e inquietantes contra mi padre, y se me aseguró que se estaban investigando”, afirma este viernes Meghan en su comunicado.
“Espero que ahora pueda entenderse que, a pesar de las distorsiones difundidas a lo largo de los años por ciertos medios de comunicación, mi distanciamiento de mi padre y mi decisión de no permitirle mantener contacto con nuestros hijos obedecieron a una sola razón: protegerlos”, añade Meghan en el texto.
Consultada por la AFP, la Policía Metropolitana de Londres declaró estar “verificando” la información sobre la posible transmisión de esta carta.
Sin embargo, una fuente cercana al caso indicó que la policía nunca había investigado al padre de Meghan Markle y que tampoco lo estaba haciendo actualmente.
Según la agencia de noticias británica PA, esta carta habría sido entregada a la duquesa de Sussex en 2018, poco después de su boda con el príncipe Harry, en mayo.
Meghan Markle expresa en el comunicado que “la magnitud de lo que ahora salió a la luz resulta más repugnante de lo que uno podría imaginar”.
Debido a ello, Meghan Markle expresa en el texto que su “sincero deseo es que se haga justicia plenamente y que la prioridad siga siendo la seguridad y la protección de los niños inocentes”.
En una entrevista concedida al Daily Mail desde Florida, Estados Unidos, Thomas Markle, de 82 años, padre de Meghan, rechazó las acusaciones, que calificó de “un montón de mentiras”.
“Estoy conmocionado, dolido y muy afectado por las acusaciones que mi hijo vertió contra mí. Jamás podría hacer aquello de lo que se me acusa. Es lo peor de lo que alguien podría acusarme”, declaró.
Meghan había retomado el contacto con su padre, antiguo director de fotografía de la televisión estadounidense, en diciembre de 2025, cuando fue hospitalizado en Filipinas tras sufrir una amputación de la pierna izquierda.
Mantente informado las 24 horas, los 7 días de la semana. Da click en el enlace y descarga nuestra App!















