La pluma profana de El Markés

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“Búsqueda implacable”

En México existen cientos de hogares ensombrecidos por la violencia. Moradas en los que la oscuridad de la soledad lo inunda todo. No hay sonrisas y si las hay, el recuerdo de la persona que ha sido llevada contra su voluntad, termina por apagarlas. Desaparecer, ¿qué significa esta palabra para una madre o un padre que ha esperado por una semana, un mes o un año el retorno de una hija o de un hijo? En definitiva la vida es arrebatada al que aguarda; conforme va pasando el tiempo igual la fe y la esperanza van desapareciendo. Se deja de creer en los políticos, en la justicia y hasta en dios.

En 2006 un comando armado del ejército mexicano irrumpió en un bar del pueblo de Castaños, Coahuila. En el sitio había desde prostitutas, damas de compañía y bailarinas. Aprovechando sus llamamientos militares, ultrajaron a las damas violentándolas de muchas formas. El terror que se vivió es algo que no han podido superar y según testimoniales, luego de quince años muchas de ellas todavía viven en esa paranoia de ser atacadas otra vez. Después de una década y media y luego de una búsqueda implacable de pruebas, algunos militares fueron detenidos y condenados a casi cincuenta años tras las rejas… otras de las chicas desaparecieron misteriosamente y sus familias siguen buscándolas. Muchos atribuyen la desaparición a una venganza por parte de los militares al saber de las denuncias y demandas en su contra.

El 25% de las personas que han desaparecido en México, son mujeres. Bien podríamos hablar de niñas, adolescentes, jóvenes o maduras. Son muy pocas las que son rescatadas y si lo son, ya traen consigo algún daño emocional o físico. Sus vidas jamás volverán a ser las mismas y por ende, tampoco la de sus familiares. Existen estados, como Tlaxcala y otros, en los que los proxenetas tienen un papel importante en las comunidades. Muchos de ellos viven como cualquier otro y llevan una vida social tranquila con todo y que todos sepan que sus actividades no son nada secretas y sí muy delictivas. Tlaxcala es el estado que más mujeres exporta al extranjero. El modo de tránsito hacia los Estados Unidos es una red de tráfico tan bien planeada que son ya muchos los años que lleva sin traba alguna. Son tantos los coludidos en el comercio, que es mucho más fácil darle algo a la autoridad que vivir escondidos. Son muy notables las casas de estos hombres. Comúnmente son mansiones lujosas con dos o tres autos aparcados. Su sello es la impunidad.

El tráfico de mujeres jóvenes es uno de los negocios ilícitos mas remunerados en México. Esta empresa que se ha formado cimentada con el apoyo de autoridades corruptas, se trabaja con tanta tranquilidad, que el exportar mujeres al extranjero resulta de lo más sencillo. Lo mismo si se habla de la “mercancía” que viene del exterior, en particular de países asiáticos. Y es que no es difícil caminar por las brillantes calles de la Ciudad de México, Tijuana, Ciudad Acuña, Piedras Negras, Guadalajara o Monterrey, y encontrarte en un bar hermosas mujeres extranjeras. Si bien es cierto que son amables y lo bastante sensuales, muchas de ellas están siendo vigiladas por personas que cuidan cada uno de sus pasos y así mismo, analiza bien a los clientes con quienes pasaran el tiempo en las habitaciones. La merca femenina trae consigo cantidades exorbitantes de dinero y más si la trata de blancas viene en dólares. Ni como olvidar la rica crónica literaria de Lydia Cacho en la que devela la amplia red de trata y corrupción en algunos sectores políticos.

En 2006 un comando de militares violentó a un grupo de mujeres que laboraban como cada noche, y esa escena se ha desarrollado una y mil veces a lo largo y ancho del territorio nacional; y ya no sólo por personajes investidos con poder gubernamental, también por comandos militares de los cárteles que muy al modo de los dorados de Villa, llegaban, asaltaban y violaban a las mujeres en los pueblos.

Casi 60 cuerpos fueron encontrados en una fosa clandestina en Arbolillo, Veracruz. Un grupo de mujeres llamado Solecito se dieron a la tarea de buscar fosas y no es la primera vez que dan con alguna. Su trabajo es lo bastante trascendental y más cuando en 2016 localizaron una fosa clandestina en Santa Fe, considerada la más grande Latinoamérica. Algunos de los restos ya identificados resultaron tener ficha de indagación. La búsqueda que se ha convertido en algo implacable ha dado resultados tan increíbles que inspiradas en ellas, ya se han formado nuevos grupos.

La sociedad hoy en día fenece a causa de lo debilitadas que están sus bases. El orgullo, la vanidad, la codicia y todos los malos sentimientos han ido corroyendo lo que se había formulado como un grupo de personas ayudándose mutuamente. La sociedad está hundiéndose en un pantano del que parece nadie querer salir… y es que existen tantos delitos de los cuales hay testigos que optan callar simplemente porque “no nos incumbe”, “no es nuestro problema” o “no me meto en lo que no me importa”… cuantas desapariciones se podrían evitar si como sociedad hiciéramos valla y cuidarnos unos a otros, sin embargo, eso es tener demasiada creencia en el buen corazón humano y eso, eso ni yo me lo creo desafortunadamente, adieu.

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