Cruzan de EEUU a México por inyecciones para bajar de peso

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CD. JUÁREZ.- Por moda, por ahorrar dinero y ser de fácil acceso, en las últimas semanas se ha incrementado la venta de medicamentos análogos GLP-1, mejor conocidos como inyecciones para bajar de peso, en la frontera de Ciudad Juárez, Chihuahua, y El Paso, Texas.

Aunque la legislación mexicana clasifica que fármacos como Ozempic, Mounjaro, Saxenda y Wegovy deben venderse bajo receta médica obligatoria, la facilidad para conseguirlos en las farmacias locales ha convertido a esta ciudad fronteriza en un punto más fácil para adquirir dichos medicamentos, sobre todo por estadounidenses.

Otro de los factores que ha popularizado la venta de estas inyecciones para bajar de peso es el precio. Mientras que en El Paso, Texas, una caja mensual de alguno de esos tratamientos supera los mil dólares (cerca de 17 mil pesos), del lado mexicano, los estadounidenses lo adquieren entre los mil 600 y los 4 mil 500 pesos por dosis.

Además de que dejan de lado los estrictos controles clínicos que les exigen en Estados Unidos para poder comprarlos.

En recorridos realizados por El Universal en farmacias donde se ofertan estos medicamentos, trabajadores señalaron que son varios los clientes, principalmente jóvenes, que acuden a diario a comprar algún tipo de inyección para bajar de peso.

Explicaron que la mayoría de quienes adquieren ese medicamento no ingresan a consulta para que les expliquen la dosis o cómo deben suministrarlo, ya que los compradores afirman que conocen cómo utilizarlos; mientras que otros sí llevan ahí mismo el control médico.

Testimonios recabados por este diario señalan que la inyección, por ejemplo, de Ozempic o Mounjaro es mucho más económica en una farmacia de Juárez que en El Paso; además, dicen que la dosis en aquella ciudad debe llevar un control médico.

“Aquí el tratamiento me comenzó costando mil 600 pesos, la inyección Mounjaro, ya conforme fui subiendo la dosis me subió el precio. Hay a quienes les cuesta hasta 9 mil pesos, pero ya depende del médico y de qué tratamiento lleves. En El Paso sí es más caro, si no tienes servicio médico pagas desde 850 dólares o mucho más”, explica Lorena, quien compra en Juárez el medicamento Mounjaro.

Luis tiene 57 años, sufre de enfermedades crónicas y el bajar de peso de manera rápida y segura era una necesidad médica, por lo que su doctor le recetó medicamentos del GLP-1 para lograrlo.

En entrevista, cuenta que comenzó con una dosis de 10 unidades de tirzepatida y conforme fue avanzando su tratamiento fue subiendo la dosis de la inyección.

“Cada mes la puedes ir subiendo conforme a tu criterio y como te sientas. Yo duro dos meses con cada dosis, ahorita ya llevo 30 unidades. Es una jeringa que cuando te la da el médico ya está lista para que tú mismo te la apliques en tu casa, cada semana con la dosis que debes tomar.

“Yo comencé por salud, fue el doctor quien me lo recomendó y lleva control”, explica Luis, quien afirma que sí ha tenido efectos secundarios como dolor de estómago al comer ciertos alimentos, mareos y muy poco apetito durante el día.

Refiere que desde que comenzó a usar este medicamento, a la fecha ha bajado aproximadamente 18 kilos, además, ha logrado controlar las enfermedades crónicas como hipertensión y prediabetes que padecía, aunque aún no está del todo bien de salud.

De acuerdo con datos oficiales, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), aprobó estos fármacos señalando que están indicados para el control crónico del peso en adultos con obesidad o sobrepeso, y también para quienes tienen al menos una enfermedad relacionada con el peso, como hipertensión arterial, diabetes tipo 2 o colesterol alto.

“Te quita todo el apetito, los antojos, ganas de comer entre comidas y cuando comes es muy poco y te sientes satisfecho muy rápido. Se dice que es para diabéticos, pero ya todos lo usan para bajar rápido de peso, porque realmente rechazas todo tipo de antojos y comida”, añade Luis.

Lorenzo Soberanes Maya, secretario médico del Colegio de Médicos de Ciudad Juárez, explica a EL UNIVERSAL que estos medicamentos se venden como “pan caliente” y sin una regulación en la localidad, porque son atractivos para los extranjeros que buscan bajar de peso de forma rápida y sin llevar un control médico.

“Lo están vendiendo como pan caliente en todas las farmacias. De alguna manera eso va a generar una afectación, ya que no todos los pacientes son candidatos al uso del GLP-1, porque el efecto es de alguna manera terapéutico para los diabéticos, porque mejora sus índices de glicemia y como consecuencia bajan de peso, pero quienes lo usan para bajar de peso no todos lo van a tener los mismos resultados”, advierte.

El médico señala que está repuntando la venta de este tipo de medicamentos, principalmente porque su precio es más accesible que en Texas y por la facilidad para conseguir las inyecciones.

“El costo es diferente, es más barato acá con nosotros y no hay tantas restricciones. En Estados Unidos tiene que emitirse la preinscripción previa a una evaluación, e insisto, no todo mundo es candidato y los riesgos a los efectos secundarios pues es alto”.

El médico asegura que, con base en su experiencia y criterio profesional, los efectos secundarios van desde afectaciones en el páncreas, cuestiones renales y trastornos en el metabolismo.

“Si no tienen un parámetro de un antes y un después va a ser muy difícil que puedan medir los efectos, por eso es importante hacer estudios de laboratorio que incluyan hemoglobina y factores hormonales, porque muchas veces la obesidad tiene que ver con la situación de las hormonas y el no tener un control de eso nos pone en desventaja”, agrega.

Lorenzo Soberanes afirma que una de las cuestiones por las cuales se está popularizando la venta de estos medicamentos es también por la moda que existe de bajar de peso rápidamente y no de una manera sana, para evitar efectos secundarios en la salud.

“La disminución de peso debe de ser algo programado por expertos como bariatras, nutriólogos y endocrinólogos para regular la cuestión del cuerpo y llevar un régimen nutricional adecuado”, comenta.

Debido a que quienes cruzan la frontera para comprar esos medicamentos no acuden con algún especialista o médico certificado para tratarlo, considera que no es turismo médico, “simplemente están abusando o aprovechado de las facilidades que se dan para adquirirlo a diferencia de en su país”.

Para el médico, es primordial que quienes buscan comprar tratamientos para bajar de peso, ya sea que sean ciudadanos extranjeros o mexicanos, lo hagan de la mano de especialistas que les ayuden a llevar el tratamiento adecuado para controlar la obesidad o el sobrepeso sin tener riesgos a la salud.

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