WASHINGTON.- El Departamento de Defensa de Estados Unidos (DoD) anunció este martes que, por orden del Secretario de Defensa emitida el pasado 20 de marzo, los militares estadounidenses han recibido nuevas autoridades para realizar labores de detección y monitoreo mejorado en apoyo a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) a lo largo de la frontera sur, que comparten con México.
Esta medida de la administración Trump forma parte de los esfuerzos para reforzar el control migratorio y permitirá a cientos de efectivos militares patrullar activamente la zona, utilizando vehículos tácticos como los sofisticados Stryker blindados y equipos avanzados de visión nocturna.
Según el comunicado del Comando Norte de Estados Unidos (USNORTHCOM), las nuevas facultades autorizan a los militares a realizar monitoreo terrestre móvil, detectar, rastrear y vigilar movimientos sospechosos de actividades ilegales en zonas asignadas por la CBP.
Además, los efectivos podrán transportar a agentes de la CBP en vehículos militares durante las patrullas, garantizando que personal de fuerzas del orden esté presente para realizar cualquier acción legal necesaria, como detenciones o decomisos, actividades que los militares en estatus de Título 10 tienen prohibido ejecutar directamente.
Destacan el uso de equipo militar sofisticado
El general Gregory Guillot, comandante de USNORTHCOM, destacó que estas medidas otorgan mayor movilidad y flexibilidad a las unidades asignadas a la misión fronteriza, permitiendo el uso de sensores ópticos avanzados y equipos militares únicos, como los vehículos Stryker de la 2ª Brigada de la 4ª División de Infantería.
“La autoridad para transportar personal de la CBP significa que las fuerzas del orden estarán a mano o cerca para llevar a cabo cualquier actividad necesaria”, afirmó Guillot, según un comunicado.
Antes de esta autorización, los 9,000 efectivos desplegados en Texas y Arizona desde el inicio de las órdenes ejecutivas de Trump se limitaban a tareas logísticas y de apoyo en posiciones estacionarias.
Ahora, los militares pasarán a ser participantes más activos en la vigilancia fronteriza, estacionando sus vehículos blindados cerca de la frontera y realizando patrullas a pie en los próximos días, según informó el sitio Politico citando a tres funcionarios de defensa con conocimiento de los planes.
Aunque los militares estarán armados y tienen “derecho a defenderse” en caso de ataque, su rol se restringe a la detección y monitoreo, dejando las acciones de cumplimiento de la ley a la CBP o a la Guardia Nacional en estatus no federalizado. El mayor del Ejército Jared Stefani confirmó la semana pasada a reporteros locales en Texas que los soldados «tienen el derecho a defenderse», pero no participarán en detenciones de civiles.
Buscan crear “zona de amortiguamiento” para permitirles realizar detenciones
El Pentágono también está considerando la creación de una «zona de amortiguamiento» en terrenos federales de Nuevo México controlados por el Departamento del Interior, una idea reportada inicialmente por The Washington Post.
Esta zona permitiría a los militares capturar migrantes bajo el pretexto de que están invadiendo propiedad militar, evitando así las restricciones legales sobre su participación en actividades policiales.
Sin embargo, expertos legales como Joseph Nunn, del Brennan Center for Justice, advierten que esta interpretación podría ser invalidada por los tribunales, calificándola como un «intento de explotar la doctrina del propósito militar» sin autorización del Congreso.
Otra opción en manos de Trump sería invocar la Ley de Insurrección de 1807, que otorgaría a los militares poderes para detener civiles directamente, aunque hasta ahora no se ha tomado esa medida considerada extrema.
Mantente informado las 24 horas, los 7 días de la semana. Da click en el enlace y descarga nuestra App!