Ordenan en Nuevo Laredo un Sacerdote y un Diácono (VIDEO)

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NUEVO LAREDO.-La Diócesis local tiene un nuevo sacerdote, ya que ayer recibió su ordenación Jesús Ambrosio Medina Hernández, y en la misma celebración también se le otorgó el ministerio de Diácono a Ángel Alberto Montoya Rivera.
Fue en punto de las 12:00 del mediodía cuando en la Catedral del Espíritu Santo inició la misa en la que estuvieron presentes sacerdotes, religiosas, seminaristas, familiares y amigos de los ordenados.
Para el rito de ordenación, el primero que fue llamado fue Ángel quien ingresó al seminario en el 2007, cursando su preparatoria en Monterrey. En el 2011 llegó a Nuevo Laredo a la Catedral del Espíritu Santo. Después tomó un curso de humanidades en el seminario local y posteriormente fue enviado a Coahuila a tomar el curso introductorio de humanidades.
Continuaron ocho años de formación en el seminario de Matamoros y desde hace dos años ha estado al servicio de la parroquia de Nuestra Señora de la Encarnación, ubicada al poniente de la ciudad.
Por su parte, Jesús, el nuevo sacerdote es originario de Nuevo Laredo, proviene de la parroquia de San Gerardo María Mayela de la colonia Mirador. Es egresado del Instituto Tecnológico de Nuevo Laredo en la carrera de Ingeniería en Sistemas Computacionales, continuó su formación en otros estados y ciudades de la región para finalmente en los últimos tres años ser enviado a la Universidad de Comillas, España a estudiar Teología para regresar y ser ordenado diácono en marzo de este 2021, además de ser nombrado coordinador de la Pastoral Vocacional cargo que desempeña hasta la actualidad.
Agradecido por el cariño que durante sus 17 años de formación recibió de parte de la comunidad, el nuevo presbítero dio un mensaje.
“Hoy proclamo a Dios porque puso su mirada en un chico de la Mirador, de San Gerardo, hoy me pongo en las manos de Dios y le  pido para esta iglesia de Nuevo Laredo que arda en amor. Que Dios nos bendiga a todos”, comentó.
El nuevo Diácono Ángel Montoya también  agradeció la asistencia de la comunidad, incluso de personas que losnha acompañado en otros estados de la república.
“Es un signo del gran amor y misericordia de Dios para cada uno de nosotros. Es un regalo para la iglesia este ministerio que recibimos Jesus y yo. Agradezco la presencia de todos que Dios los bendiga y alabado sea Jesucristo”, manifestó.
Al concluir la misa, la comunidad felicitó a los dos ministros católicos que s se colocaron en diferentes áreas del templo para evitar la aglomeración de personas.