La creación literaria, medicina para la migraña: Hinojosa 

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El escritor y ensayista asegura que cuando escribió la primera versión de “Migraña en racimos” todavía existía el miedo y el fantasma de que su enfermedad iba a regresar en cualquier momento. (Agencia El Universal)

CDMX.- Hace una década, Francisco Hinojosa escribió “Migraña en racimos” para contar su vivencia con esa enfermedad que es temporalmente incapacitante, y para ofrecer un espejo en el que otros se pudieran mirar. Hoy elabora un nuevo proyecto literario que nace de una nueva experiencia, un libro de crónicas de viajes o memorias de viajes para no olvidar, para confrontar a la arteriosclerosis múltiple que trae consigo la pérdida de la memoria inmediata.

El escritor y ensayista asegura que cuando escribió la primera versión de “Migraña en racimos” todavía existía el miedo y el fantasma de que su enfermedad iba a regresar en cualquier momento. “Lo estaba escribiendo y no sé si el hecho de haber escrito el libro haya ayudado a que esto se acabara. Tengo 11 años con la migraña en racimos en remisión”.

A 10 años de que publicara la primera edición de este libro en Cuadernos de Quirón, Hinojosa lo reedita ahora con Almadía. Es una versión revisada y actualizada a la luz de nuevas lecturas e investigaciones, y de incorporar las búsquedas que continúan para tratar de contenerla o controlar los dolores. Incluso ahora que se habla del uso de la marihuana con fines médicos, él ha encontrado casos de investigadores de Harvard y de un hospital de Boston que han demostrado que el LSD y los hongos alucinógenos podrían ayudar para curar o para interrumpir los ciclos de migraña.

“Hoy las cosas han cambiado un poco. Cuando empecé no sabía qué tenía, porque mi padre la padecía pero decían que tenía neuralgia o le daban otros nombres, los mismos médicos no sabían de qué se trataba, y como es una enfermedad tan rara tiene poca atención, pero quien la conoce la atiende. Quien la hizo conmigo fue un médico alópata pero dedicado a la acupuntura que ya había tenido pacientes que habían tenido soluciones muy distintas”, señala el escritor de este que es su libro más personal.

Su experiencia con la migraña en racimos y su búsqueda personal para sanar está en este libro. “Le buscamos por todos lados, con medicamentos, desde un antidepresivo que ayuda a aumentar el umbral de dolor, un medicamento contra la epilepsia que tenía una función secundaria o con acciones más prácticas, por ejemplo, meter los pies en agua caliente pues reduce algo el dolor”, afirma.

Tras la publicación del libro se creó un foro que aunque ya desapareció, dio origen a una asociación que tiene tareas específicas, desde buscar medicamentos a más bajo precio para quien no tiene recursos para comprarlos, o luchar por que se tome a la migraña como una enfermedad que incapacita laboralmente a una persona. Son muchas luchas que se continúan dando.

“Ahora estoy haciendo un acercamiento de otro tipo a través de viajes. Este fue un libro doloroso, para hacerlo tenía que ser muy honesto, tenía que hablar de personas como mi padre, quien no queda bien parado. Lo leyó y no hizo ningún comentario más. Es un libro muy personal”, afirma “Pancho” Hinojosa, quien dice que sobre la enfermedad no hay todavía mucha literatura porque es muy baja la incidencia, incluso en “Migraña”, Oliver Sacks le dedica sólo 1% del libro, y en muchos libros lo que en realidad está en el fondo es el dolor.

“Kafka no habló directamente de la migraña, él hablaba de otras cosas, se inventaba esas máquinas de tortura quizás para hablar de dolores mayores pero no la atacó directamente, Salvador Elizondo tampoco habló, tenía migrañas y habló de ellas pero no a profundidad. Antonio Alatorre lo escribió muchos años después, él la tuvo de joven cuando estaba en el seminario y es una novela que la publicaron sus hijos, murió sin publicarla, y describe a la migraña de manera muy perfecta. Ahí vemos que memoria y dolor pueden estar muy emparentados”, asegura Hinojosa.

El autor de “Poesía eras tú” y “La peor señora del mundo” ha emprendido un nuevo proyecto porque el cuerpo va perdiendo sus capacidades y ahora en él ya hay una enfermedad que está anunciada de alguna manera, es la arteriosclerosis, que tiene que ver con la pérdida de memoria inmediata, “entonces este ejercicio que estoy haciendo es como una especie de memoria de viajes, crónica de viajes, lo que busco es eso, es rescatar la memoria que se está perdiendo y hacer ejercicios de memoria, apenas lo digo. Aquí es directo y allá voy a hacer el ejercicio de recordar”.

La dinámica que ha establecido para este nuevo libro es que de pronto agarró un lugar, por ejemplo Madrid, y empieza a buscar todas las cosas de cuando ha estado allí y qué es lo que rescata de cada viaje. “Va a ser difícil mantenerlo todo. Ahora todos los viajes que hago, cuando regreso, los registro, antes era más descuidado, aunque hacía anotaciones; hay cosas que se empiezan a desdibujar, incluso empiezo a preguntar cosas, a ver álbumes de fotografías y de otras cosas para recordar. Me está sirviendo y es un ejercicio cotidiano, casi todos los días escribo una parte y no llevo un diario pero llevo cuadernos para no olvidar”, concluye.