TORONTO.- El mercado de la NBA está en plena ebullición y hay veces que da sorpresas y otras que permite reencuentros que también pueden dejar boquiabierto a según quién. Es el caso del último gran movimiento que ha habido en la mejor liga del baloncesto del mundo, uno que ha llevado a Kawhi Leonard de vuelta a los Raptors. Regresa al equipo con el que ganó el único título de su historia, también el único que tiene la franquicia. En 2019 se reescribió todo cuando Canadá se hizo con el anillo de campeón. Y nadie esperaba, aunque las situaciones contractuales son lo que son, que fuera el propio jugador el que forzara todo lo posible para aterrizar de nuevo en Toronto y formar una alianza con la que fue su entidad durante una única temporada, una unión efímera pero fructífera y que permitió a la franquicia tocar el cielo y hacerse con el codiciado premio.
Shams Charania (ESPN) ha desgranado cómo ha finalizado la negociación. Sólo Leonard va a Toronto. El cambio con los Clippers es por Brandon Ingram, el otro jugador de peso en la operativa y que desempeña un papel similar al de Kawhi dentro de la cancha, más Gradey Dick, que tras el verano entrará en su cuarto año como profesional. Hacia Los Ángeles viajan dos elecciones de primera ronda, dos de segunda ronda y un cambio de pick en un draft futuro. Así se ha saldado el acuerdo entre partes.
Kawhi, que ha estado todo el año bajo la lupa por un escándalo en connivencia con el multimillonario Steve Ballmer y su contrato en los Clippers a través de una empresa llamada Aspiration, ha dejado la franquicia angelina antes de que la Liga comunique cómo terminó su investigación independiente sobre tan espinoso asunto.
A sus 35 años deja su estado de nacimiento y vuelve a uno de los dos sitios en los que fue campeón. El palmarés individual, eso sí, va más allá de eso: 7 partidos de All-Star, 7 veces en los mejores quintetos, MVP en las dos Finales que ganó (Spurs y Raptors)… El angelino tiene que cobrar 50,3 millones de dólares en la temporada 2026/27 y, tras ello, será agente libre, una situación sorprendentemente parecida a la de su primer periplo canadiense.
Ingram, por su parte, vuelve a ser traspasado. En Canadá había encontrado reposo de la mano de Rajakovic, en el que quizá fue el transcurso más silencioso pero positivo de un equipo de la Conferencia Este en la fase regular de la pasada campaña. De nuevo a California, donde debutó con Lakers hace exactamente una década.
El camino de Kawhi Leonard
La decisión de Kawhi no deja de ser extraña: el jugador salió de los Spurs por la puerta de atrás en 2018, tras haber conquistado el título de 2014, ganando por el camino el MVP de las Finales y siendo posteriormente elegido Jugador Defensivo del Año en dos consecutivos. La estrella tuvo un comportamiento errático en sus últimos meses en San Antonio, se alejó mucho de su descubridor, Gregg Popovich, y se rodeó de ese entorno que tanto ha manejado las cosas entre bambalinas para más de uno en la era de los jugadores empoderados. Quería ir a Los Ángeles y sonó para los Lakers, pero el viejo Pop no quería regalar nada a su eterno rival. Acabó yendo a los Raptors a cambio de DeMar DeRozan. Pero nunca quiso estar allí y lo dejó claro desde el principio.
Eso sí, se comprometió con el juego y cuajó una temporada formidable: 26,6 puntos, 7,3 rebotes y 3,3 asistencias, rozando el 50% en tiros de campo y por encima del 37% en triples. En los playoffs, su nivel se multiplicó: 30,5+9,1+4, el lanzamiento con el mayor suspense de la historia en el séptimo partido de las semifinales de Conferencia contra los Sixers, la defensa y el nivel sobrehumano contra los Bucks de Giannis Antetokounmpo. Y, para rematar, las Finales contra lo que quedaba de la dinastía de los Warriors, que perdió durante la serie a Kevin Durant y a Klay Thompson. Kawhi promedió 28,5+9,8+4,2 en los seis partidos de la eliminatoria por el título, además de 2 robos y 1,2 tapones. Se hizo con su segundo anillo. Y también, claro, con su segundo MVP de las Finales.
Se fue a los Clippers porque nunca quiso estar en los Raptors y las solitarias finales de Conferencia de 2021 han sido lo único que ha conseguido un proyecto que se estrelló de forma estrepitosa un año antes, en la burbuja de Orlando. Por ahí pasaron Paul George primero y luego, la ristra de colegas de toda la vida que convirtieron a los angelinos en una máquina de coleccionar viejas glorias: James Harden, Russell Westbrook, Chris Paul… Como todo se acaba, la estancia de Kawhi en los Clippers también, con una última grandísima temporada en la que dejó atrás la tortura de los extraños problemas físicos que siempre padecía: casi 28 puntos por partido, 6,4 rebotes y porcentajes superiores al 50% en tiros de campo. Como no le querían extender el contrato que acababa en 2027 y los Raptors sí, Leonard, con 35 años recién cumplidos, no tardó en decidirse. Y ahí está: vuelve a Canadá.
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