VENEZUELA.- “Necesitamos que vengan a ayudarnos. Hay gente viva ahí, hay gente muerta“, dijo Paola Sanoja, una de las sobrevivientes a lo dos terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 en Venezuela, mientras señala a un edificio que quedó torcido con los departamentos expuestos sin paredes, sitio en el que busca a uno de sus familiares desaparecidos.
En las redes sociales circulan videos de la intensidad de los sismos gemelos que destruyeron varias edificaciones en el país sudamericano, mientras que en otros quedaron documentados los gritos lejanos que hacen personas que quedaron atrapadas entre los escombros.
En uno de los metrajes se escucha a una persona que es interrogada por un hombre que graba la terrible situación que viven los venezolanos: “Ahí está una señora. Sí, aquí, aquí adentro hay una señora. Sí, mano, aquí está una señora. Señora, hable para que la escuchen. Señora. Señora, hable. Señora”.
Así quedó Venezuela por los dos terremotos: “Fue terrible. Todo, todo se desplomó”
Como Paola, Yilsmaris Blanco lamentó las secuelas que dejaron los dos terremotos ocurridos ayer, y que en menos de 24 horas ya comienza la desesperación entre las familias afectadas. “Fue terrible. Todo, todo se desplomó” dijo la mujer para AFP.

Yilsmaris mira cómo quedó convertida Catia la Mar, una de las localidades más afectadas por el doble terremoto que arrasó decenas de edificios en el estado venezolano La Guaira. “Le damos gracias a Dios porque estamos vivos, pero hay personas que están ahorita sufriendo con sus familiares pisados que no los pueden sacar”.
La Guaira, ubicada a 40 minutos de Caracas y frente al Caribe, es la región más afectada del país, donde se encuentra el aeropuerto internacional de Maiquetía. El gobierno la declaró “zona de desastre” para atender la emergencia.
Personas atrapadas en los escombros resisten en Venezuela
El sujeto que recorría los alrededores donde se derrumbaron edificaciones comprobaba que la gente atrapada estuviera con vida: “¿Quién es? Aquí aquí está justo vivo, hermano. Aquí hay tres. Aquí hay tres vivos. Aquí está una señora. ¿Escuchan? ¿Están hablando? Vano, habla para que te escuchen. ¿Cómo te llamas, hermano? Anthony. ¿El otro? Ramón. ¿Y el otro? Ari”.
“No tenemos nada, ahorita no tenemos nada, ni siquiera fuerza, ni valor para meternos ahí, imagínate tú”, contó Larry Rojas de 49 años y uno de los miles de residentes afectados en una zona de Catia la Mar de casi 200 torres residenciales.
Por su parte, Paola Sanoja afirmó: “necesitamos saber de nuestros familiares“, enfatizó junto a otra mujer que lloraba desconsolada. Al fondo, decenas de personas se arremolinaron en torno el edificio que quedó en pie.
Mantente informado las 24 horas, los 7 días de la semana. Da click en el enlace y descarga nuestra App!















