LONDRES.- El Banco de Inglaterra subió los tipos de interés un cuarto de punto, hasta el 4%, el primer incremento en más de tres años, ante el repunte de la inflación, impulsado en gran medida por el encarecimiento de la energía causado por la guerra en Irán.
El comité de política monetaria de la entidad decidió elevar el precio del dinero por 8 votos frente a 1, tras una reunión de dos días que coincidió con las elecciones legislativas de Estados Unidos.
Hubo un único miembro que defendió elevar los tipos 0.50 puntos porcentuales, hasta un 4.25%, ante el temor de mayores presiones inflacionistas en los próximos meses.
Al aplicar el aumento, el banco central tuvo en cuenta su previsión de que la inflación británica podría alcanzar hasta un 5% a mediados de 2027 si se prolonga el conflicto en Medio Oriente, según indicó en un comunicado.
El Banco de Inglaterra señaló, no obstante, que “la política monetaria no es un camino fijo” y, por tanto, tomará sus decisiones en función del contexto del momento, con la meta de que el Índice de Precios al Consumo (IPC) se sitúe cuanto antes en el objetivo oficial del 2%.
En una rueda de prensa posterior al anuncio, el gobernador de la institución, Andrew Bailey, afirmó que el encarecimiento de la energía justifica la subida de hoy, pero advirtió que esta “no debe interpretarse como el inicio de una larga secuencia de aumentos”. “Sin embargo, mientras no se resuelva el conflicto en Medio Oriente, tampoco parece probable que sea el último ascenso”, apuntó.
El banco no aumentaba las tasas de interés desde agosto de 2023, cuando los situó en el 5.25%, su nivel más alto en 16 años. A partir de agosto de 2024 inició un ciclo de recortes que los llevó hasta el 3.75% en diciembre de 2025, tras lo cual se mantuvieron sin cambios hasta ahora.
La inflación interanual del Reino Unido aumentó cuatro décimas en septiembre, hasta el 3.5%, frente al 3.1% de agosto, y alcanzó su nivel más alto en 11 meses, según la Oficina Nacional de Estadística (ONS).
La inflación subyacente también repuntó, hasta el 2.8%, frente al 2.6% del mes anterior, mientras que la de los servicios avanzó tres décimas, hasta el 3.7%, lo que refleja que los precios subieron no solo en la energía.
El desempleo se situó en el 4.7% en los tres meses hasta el pasado agosto, una décima menos que un año antes, mientras que la economía británica creció un 0.1% en agosto, después de avanzar un 0.4% tanto en junio como en julio.
Tras conocerse la decisión del banco central, el ministro de Economía, John Healey, reconoció que la guerra con Irán está “repercutiendo directamente en los bolsillos de las familias y las empresas británicas”.
La patronal británica CBI advirtió a su vez de que no se pueden descartar nuevos aumentos de tipos si la inflación se mantiene elevada, aunque alertó de que el encarecimiento de las hipotecas y los préstamos supondrá “una carga adicional para los hogares y los negocios”.
En los mercados de divisas, la libra alcanzó esta semana su nivel más alto desde el referéndum del Brexit de junio de 2016 frente a una cesta de 18 monedas, al situarse en 86.5 puntos en el índice efectivo de cambio del Banco de Inglaterra.
Una libra más fuerte puede contribuir a contener la inflación al abaratar los productos importados y aumentar el poder adquisitivo de los británicos cuando viajan al extranjero.
Mantente informado las 24 horas, los 7 días de la semana. Da click en el enlace y descarga nuestra App!















