El Día de Acción de Gracias suele dejar imágenes previsibles en la NFL. Pavo, estadio lleno, sobremesa larga y algunas personas con resaca por las celebraciones o las desiluciones por las derrotas. El triunfo 31-28 de los Cowboys de Dallas sobre los Chiefs de Kansas City abrió el panorama del equipo de la estrella solitaria y volvió estrecho el camino de los campeones de la AFC rumbo a la postemporada.
Dallas hilvanó su tercer triunfo en el momento donde el calendario apeita. En menos de ocho días venció a los Eagles y Chiefs, dos equipos que llegaron a la última ediciones del Super Bowl. No ocurrió en septiembre ni en octubre, cuando la narrativa parecía ya escrita. Ocurrió tarde, con marca de 6-5-1 y con un margen mínimo de error.
Antes de la Semana 11, las probabilidades de postemporada de Dallas rondaban el cuatro por ciento. Tras vencer a los Chiefs, el número subió al 17% de acuerdo con NFL Next Gen Stats.
Una derrota habría hundido ese cálculo a menos de cinco por ciento. La victoria no asegura enero, pero devuelve diciembre al calendario emocional del equipo.
Arteta sobre enfrentarse al sublíder Chelsea: “Un gran clásico”
Dallas es noveno en la NFC, con dos triunfos menos que el último comodín. La división sigue cuesta arriba. Filadelfia mantiene ventaja estructural y un tropiezo múltiple sería necesario para pensar en la cima del Este.
Cowboys con un calendario a modo
El calendario restante aparece como un aliado silencioso. Dos juegos ante equipos con récord ganador, dos duelos divisionales y una dificultad global catalogada como la cuarta más accesible en el cierre de temporada. Detroit, Minnesota, Los Ángeles, Washington y Nueva York marcan el tramo final.
La ofensiva de Dak Prescott no desapareció en el proceso. Sigue produciendo, sigue sumando yardas y puntos. Sin embargo, el cambio de peso específico está del otro lado del balón. En los últimos tres partidos, la defensa dejó de ser una estadística incómoda para convertirse en una herramienta confiable.
La defensa de Dallas llegó tarde, pero llegó
El punto de quiebre no fue simbólico. Fue estructural. El intercambio por el tackle defensivo Quinnen Williams y el regreso del apoyador DeMarvion Overshown tras la semana de descanso ajustaron el eje central de la unidad.
Williams registró seis presiones al quarterback, un golpe directo y cuatro tacleadas. Overshown lideró el equipo con seis tacleadas y sostuvo el segundo nivel con continuidad. La estadística no explica todo, pero sí marca tendencia. El centro del campo dejó de ser vulnerable.
En la Semana 2, Russell Wilson pareció candidato a MVP. Carolina anotó 30 puntos en la Semana 6. Denver llegó a 44 puntos en la ocho. Arizona sumó 27 en la nueve. Aquel bloque defensivo era una autopista abierta.
Contra Chiefs, ala defensiva Jadeveon Clowney firmó su mejor actuación del año con dos capturas, dos tacleadas para pérdida y dos golpes al pasador. Producción y presencia. Desde septiembre insistía en que había talento suficiente para cambiar el rumbo. La razón empezó a acompañarlo en noviembre.
La imagen final pertenece al folclore del día. Dak Prescott, CeeDee Lamb y George Pickens regresaron al vestuario con muslos de pavo. Jake Ferguson llevaba uno entero. Diez minutos después, Jerry Jones apareció con una pata en la mano y una sonrisa breve.
Mantente informado las 24 horas, los 7 días de la semana. Da click en el enlace y descarga nuestra App!