“Femme fatale”

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Y de pronto nuestro país se llenó de mujeres fatales intentando imponer su voluntad destruyéndolo todo a su paso. Sí, se convirtieron en un huracán, un cataclismo, una devastación. Entonces el hombre viró su rostro y se dio cuenta que su imperio temblaba.

Cada revolución o movimiento social y cultural en el orbeha tenido un tiempo y un porqué, un propósito y un resultado. Para que una lucha pueda tener un efecto positivo, se debe entender que las grandes mentes discuten las ideas, las mentes promedio discuten los eventos y las mentes pequeñas discuten con la gente. Esto último fue justamente lo que esas mujeres liderando un supuesto feminismo que lo único que provocó fue un rechazo generalizado; esto ya no por su roto ideal, sino por las acciones que tuvieron contra hombres por el sólo hecho de serlo. Las redes no mienten y de pronto veíamos mujeres agrediendo ancianos, hombres maduros y hasta jóvenes. Y así, un ideal se desvirtuó en un santiamén.

Muchos creen que el mundo está hecho para los hombres. Se lee frío, pero desde el momento que se ha injertado en la mente del ser humano que existe un Dios Eterno y no una Diosa Eterna, desde ahí empieza ese poderío machista tratando de imponer su voluntad.

Por siglos la mujer ha sido abusada física y sociológicamente. Nunca se han creado leyes lo suficientemente poderosas para defenderlas. Claro, los artistas las alaban. Se han escrito grandes poemas y han nacido brillantes heroínas en el mundo literario. París las embellece y las grandes casas de moda las visten. Grandes empresas que elaboran cosméticos viven para la mujer y así, nunca terminaríamos por mencionar lo que el mundo hace para convertir a la mujer en punto central de la admiración masculina. La realidad y en la práctica, es que nunca se le ha dado el valor que merece en la sociedad.

Las mujeres que hace días se amotinaron, defendían unaaspiración.Creyeron que periodistas, artistas, deportistas, amas de casa y hasta reinas de belleza las seguirían, apoyarían o aplaudirían. Eso fue en la teoría, pues en la realidad un porcentaje muy significativo reprobaron eso a lo que llamaron demencia social, irracionalidad femenina o disparate de género. Surgieron notas en contra escritas por mujeres de alto valor en el mundo reprobando esa actitud animalesca y sin freno. Al final el ideal fue opacado por elterror causado y lejos de crear una conciencia social a su favor, lo único que les sobrevino fue un ataque en redes sociales que las dejó fuera de toda inspiración para emular su lucha.

Por mucho tiempo las mujeres se han manifestado. Se ha logrado mucho por medio de sus proclamas. Lo más notable creo, fue cuando entraron al mundo de la democracia permitiéndoles exponer su voto. Luego vino su ingreso en la vida comercial. De pronto se comenzó a ver mujeres como Florence Nightingale en el mundo de la enfermería y Madame Curie en las investigaciones científicas. Por mucho tiempo la literatura estuvo vedada para las escritoras al grado de tener que cambiar su  nombre por un seudónimo masculino.

La evolución y la integración de la mujer ha sido lenta, pero al mismo tiempo directa y tan cortante como una espada de doble filo. Intentar allanar instituciones por medio de la violencia lo único que causa es un retroceso, una mancha en la lucha que otras mujeres llevan desde un plano más de conciencia y en modo ordenado.

El feminicidio es una palabra tan pesada que ni el mismísimo atlas podría llevarla en hombros. El hombre, como género, la lleva en su conciencia y esta pesa cada vez más. Esta calamidad no es exclusivo de nuestro país. Existen naciones en donde este flagelo social suele ser tan apabullante como en el nuestro. El continente africano, por ejemplo, el índice de mortandad femenina es espeluznante. Agreguemos a esto la alta escala de mujeres que son abusadas y utilizadas en el mercado de la explotación sexual. En su gran mayoría son asesinadas cuando han dejado de ser utilizables en este aspecto.

El camino de la evolución femenina para ser aceptadas como entes equivalentes al hombre va por buen camino. Dice Emma Watson que las mujeres sienten como si necesitaran una aprobación para hacer las cosas, pero no debe ser así, éstas deben liderar, tomar las riendas y cambiar esa forma de pensar.

Concluyo con la brillante filosofía de Eleonor Roosevelt y Susan B. Anthony, la mujer es grande y poderosa, nadie le puede ni debe hacer sentir inferior sin su consentimiento. Lo cierto es que ningún hombre, por más poderoso que este sea, es lo bastante bueno para gobernar a cualquier mujer sin su aprobación. Así que si hay Femme fatale, es porque el hombre lo ha causado. Adieu.

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