“Candiles del mundo, oscuridad de la patria”

0
208

México se ha convertido en su evolución ya no sólo en unos de los países más fantásticos para el turismo nacional y extranjero, también en uno de los más mortales para sus habitantes. Se ha suprimido la seguridad en muchas de las carreteras nacionales siendo la delincuencia organizada el factor preponderante para que nuestro país se percuda como un destino turístico.

Por más de cincuenta años la fuerza reinante del tricolor exhibió las peores bajezas de la podredumbre nacional por sus políticas deformes. El mexicano creyó que con la llegada del blanquiazul al poder las cosas cambiarían, sin embargo, bajo su reinado perecieroncasi 300 mil personas, casi todas relacionadas con el narcotráfico. Comprobado está que tanto una fuerza política como la otra resultaron ser un fiasco. Hoy, con el retorno del tricolor igualmente reanudó sus labores la corrupción apoderándose de todo como si fuera una pandemia, sí, desde tránsitos, pasando por alcaldes, diputados, gobernadores y  hasta presidenciables.

Con todo y lo que como nación vivimos, muchos de nosotros como mexicanos nos hemos creído antorchas callejeras iluminando con consejos, palabrerías y buenos deseos a medio mundo, claro, aunque una tremenda tenebrosidad ahogue el seno de nuestra propia patria. Infalible ejemplo tenemos a la mano. Basta con que ingrese a su Facebook y encontrará cientos de “Me gusta” o de L ante noticias trágicas acaecidas en países de Asia, Europa o cualquier parte del mundo.Somos tan compasivos que enviamos mensajes de consuelo a sabiendas que ni nos leerán. Somos tan necios y ridículos que nos la pasamos condoliéndonos del encapotamiento en los cielos ajenos enviando oraciones y cadenitas de oración por el bienestar de todos los que sufren… y mientras lo hacemos, la abuela no tiene quien la visite, mi tía ha quedado viuda, mi hija tiene bulimia o mi hijo va para dos días sin volver a casa. Somos expertos en sobarle el lomo al gatito de la mejor amiga pero al perro que tengo en casa se está muriendo de sed.

La nobleza es una característica muy nata del pueblo mexicano. Hemos creído por siglos en una religión impuesta por un país ibérico que lo único que le debemos es esta mixtura que ha dado origen a una raza tan interesante y hermosa que somos ahora. Nadie ha dicho que condolerse del dolor ajeno es un pecado, no, la cosa no es así, sin embargo, hay tanto porquécondolerse en mi patria como para estar llorándole a un muerto que ni es de mi pueblo mientras que el mío aguarda ser velado.

México vive una serie de actos de terror a diario y mi pregunta es ¿Cuándo ponemos el escudo de Chihuahua a colores sobre la imagen del Estado por tanta mujer asesinada? ¿Cuándo hemos visto el escudo del Estado de Veracruz a colores encima del territorio por la desaparición de periodistas? ¿De Tlaxcala por tanta niña secuestrada y utilizada en la prostitución? ¿De niños trabajando en labores forzadas en territorio tamaulipeco o chihuahuense? ¿Cuándo por todos esos mineros que hasta la fecha siguen sepultados en las minas de carbón en Pasta de Conchos en el seno del Estado de Coahuila? ¿Cuándo por los niños de la guardería ABC, y otras más? ¿Cuándo por las cientos de mujeres que mueren por año, ya sea por abuso marital, laboral o callejero? ¿Cuándo nos ocupamos en nuestras redes sociales por hacer cadenitas de oración por tal o cual situación que acaece aquí, en este bendito territorio en el que vivimos y al que tanto amamos? ¿Cuándo por el abuso de tanto político usurero que roba a manos llenas quitándonos el bocado del plato?… por mucho tiempo hemos vivido embelesados por lo que ocurre en otros países, por la muerte de artistas del extranjero o por la crisis política de otros lados. Y mientras el mexicano de clases no privilegiadas vive en el abandono de sus propias miserias, los privilegiados hacen y deshacen jugando con nuestro voto, riéndose a carcajadas con un pueblo cargado de nobleza y encandilado por lo que pasa en otras partes del mundo.

A todo el mundo nos espanta lo que actualmente le sucede a los países en Medio Oriente. Los diversos grupos extremistas nos han robado la paz. Nadie, ningún país del mundo está exento de sus crueldades. Un día cualquiera un hotel de Cancún podría ser derribado o una bomba podría ser detonadaen pleno palacio de Bellas Artes en la Ciudad de México. Nadie desconoce que nuestras fronteras al norte son entrada fácil y perfecta de los terroristas a territorio norteamericano. La corrupción es tan enorme que con toda sencillez cualquier aduanero podría dejar pasar al peor extremista por una suma de dinero.

Ocupémonos de lo inmediato, de lo nuestro sin olvidar a los demás. Hoy hay tanto por hacer en nuestra colonia, en nuestras diversas ciudades. Nos es tan difícil ser limpios, pero tan fácil decir pestes sobre la contaminación en la Ciudad de México. Desafortunadamente cada día somos un farolito callejero aconsejando, opinando, compartiendo, brindando y ayudando a medio mundo fuera de casa. No somos capaces de pasar tiempo de calidad con nuestros hijos, pero sí con los amigos. No nos sentimoscompetentes para compartir una lectura con nuestros muchachos porque para eso está el maestro, pero sí compartir una etiqueta de superación emocional con nuestros contactos en las redes sociales. Estamos tan percudidos y contaminados con toda esa basura en la red que prácticamente os hemos vuelto invisibles a todo lo que nos rodea.

La evolución de la humanidad, la tecnología y todos esos beneficios que día con día surgen, son un gran bendición cuando son utilizados sabiamente, pero una gran maldición cuando las usamos para dañar a los demás. Nos espantamos de los niños que con arma en mano ejecutan a compañeritos en las aulas, de niñas que se pelean fuera de la escuela o de muchachitos en grupo que se drogan, nos quejamos de la falta de seguridad o de la atención de sus padres, pero mientras lo hacemos no vemos que los nuestros ya están viendo pornografía o divirtiéndose con la ballena azul sin que nosotros nos percatemos. Acusamos a los maestros de no hacer nada cuando la primera escuela, la de los valores está en casa.

Una cosa sí es muy cierta, si queremos promover por medio de nuestras redes sociales la paz mundial, viremos nuestra mirada a quienes están a nuestro lado, amémoslos pues finalmente la familia es lo único que debe importarnos. Adieu.

Mantente informado las 24 horas, los 7 días de la semana. Da click en el enlace y descarga nuestra App!